
El capitán Alatriste
Hace un par de dÃas terminé el cuarto libre de Alatriste. Si en el primero nos presentaba los ambientes del Madrid del cuarto Felipe, en el segundo glosaba sobre el tenebroso Santo Oficio, en el tercero nos llevaba de la mano hasta las grandes batallas de los tercios, ahora nos sumerge de lleno en el mundo de los ladrones, mercenarios, asesinos a doblón y demas gente de dudoso honor.
En esta ocasión Iñigo y Alatriste son reclutados por Quevedo y el Conde de Guadalmedina para recuperar un cargamento de oro que el Duque de Medina-Sidonia quiere escamotear al rey español. Vuelven a salir los personajes habituales, es decir, la menina real Angelica de Alquezar, que da un paso más en su relación de amor, odio y manipulación con Iñigo y el asesino Italiano Gualterio Malatesta el cual, personalmente, me parece el peor personaje de las cuatro novelas, no por ser mal personaje en sÃ, sino por que a estas alturas se hace demasiado repetitivo. Además repite Sebastián Copons, presentado en el Sol de Breda.
Poca acción y mucha descripción, como suele ser más o menos habitual, pero eso sÃ, impagables las discusiones entre la gente de la baja estofa en las que se mueven los protagonistos. No paramos de escuchar recristos, juramentos y mentadas al honor. Recordemos que cuando Reverte aposentó sus reales en su sillón de la Academia de la lengua su discurso versó sobre el lenguaje de los maleantes del siglo XVII. Vamos que en ese tema, ni Lope ni Quevedo le pueden hacer sombra.
Un libro bastante entretenido, sigue la linea de capa y espada más clásica, más próxima a los 3 mosqueteros. Si has leido los 3 primeros, no dudes en leer el cuarto.



Cuando creÃa que no podÃa superarse, lo ha vuelto a hacer. Después de decirles a ZP y Aznar hijos de puta en una misma frase me ha vuelto a maravillar con un nuevo artÃculo donde vuelve a hacer gala de su gusto por los desgraciados con honor, casi cercano a la psicopatÃa. Perez Reverte sigue soltando perlas cada semana: 