Oct 15

El tiempo siempre ha sido algo que ha llamado la atención al ser humano. Hoy os voy a hablar de dos extraños dispositivos que juegan con el tiempo. Realmente no son nada transcendentales, pero si muy, muy curiosos.

La fuente que detiene el tiempo

El primero es la fuente que detiene el tiempo. Se trata de una fuente que, gracias a un ingenioso juego de luces, engaña a nuestro cerebro, haciendo que pensemos que una serie de gotas de aguas están paralizadas en el aire y que, incluso, acaban por dar marcha atrás en el tiempo:



El truco es relativamente sencillo. Se basa en el uso LEDs con efecto estroboscópico. Este efecto consiste en hacer parpadear rápidamente una luz para, sincronizando adecuadamente el periodo del parpadeo, engañar a nuestro cerebro, haciéndole que veo únicamente lo que queremos que vea. Las gotas caen, como es obvio, pero como la luz no nos permite ver la caída de la misma, creemos que están suspendidas en el aire.

Un poco más complicado es hacernos creer que las gotas van hacia arriba, pero la idea es la misma. Sincronizar las luces para que solo veamos aquellos fotogramas necesarios para crear el mágico efecto.

Por cierto, si queréis una fuente de esta, está a la venta por $100 (desmontada) o $200 (montada)

Vía: El Blog de Maikelnai

El Chronofago, el reloj que devora el tiempo

Fue presentado por Stephen Hawkings, será expuesto en la Universidad de Cambridge y ha costa un millón de libras. Se llama Chronofago o Corpus Clock.

Básicamente no es más que un reloj mecánico basado en un mecanismo de péndulo conocido como Escape Grasshopper. El reloj está decorado con un extraño monstruo llamado Chronofago, que hace que se mueva (el péndulo Grasshopper). Por dentro tiene un sistema de luces muy elaborado para indicar el paso de los segundos, minutos y horas, siguiendo el movimiento inexorable del Chronofago.

Y con el vídeo del Chronofago os dejo por hoy:



Vía: Meneamé

Ago 15
Voluntarias
El boulevar de los sueños rotos

¿Qué tienen en común Joaquín Sabina y Green Day? Pues que el primero tiene una canción conocida con el nombre El bulevard de los sueños rotos y Green Day en su último disco ha sacado una canción que se llama The Boulevard of brokens dreams. Exacto, el mismo nombre

¿Casualidad o misma fuente de inspiración? Probablemente lo primero, ¿Quíen sabe? El caso es que en su momento me llamó la atención, pero tampoco investigué mucho sobre el tema. Hasta que hoy, buceando por internet, buscando un fondo de pantalla, encontré el cuadro que veis arriba, El Boulevard de los sueños rotos

El cuadro en cuestión es una adaptación de otro cuadro de Edward Hopper, un pintor americano. El cuadro original se llama los halcones de la noche, o NightHawks. En la adaptación, realizada po r un tipo conocido como Gottfried Helnwein, cambió a los personajes originales, unas personas anónimas que representaban a la clase media norteamericana por James Dean, Humprey Bogart, Marilyn Monroe y Elvis Presley

¿Casualidad? ¿Se inspiraron ambos en este cuadro? ¿O tal vez en otra cosa? A fin de cuentas el Boulevar de los sueños rotos no es un nombre tan raro. Y significa muchas otras cosas